Archivo para febrero, 2009

Distancia

Posted in - Relatos -, amor, desamor, inconformismo, monotonía, voluntad on febrero 22, 2009 by Xavi

Parece que todo va relativamente bien , tienes pequeños desencuentros como todas las parejas y la monotonía hace méritos por asentarse pero a ti te parece que funciona . Nadie ha dicho que la hipnótica rutina diaria sea fácil, pero tú piensas que te las apañas bien para que a veces resulte interesante. No hay desgaste solo hay comodidad, no hay estancamiento solo pequeños baches. Es cierto, que cuando la miras no lo haces como antes, como cuando te quedabas unos segundos admirándola o simplemente sonriendo espontáneamente. Pero no te preocupa, porque toda relación tienes sus fases simplemente hay que adaptarse a cada una de ellas. Esa es tu visión de las cosas, y como tu visión es moderadamente optimista no hablas con ella de eso, ni prestas atención a sus avisos, a esa comunicación no verbal que muchas parejas hacen de ella su medio de expresión más utilizado y menos apreciado al mismo tiempo. Entonces, un día indeterminado, sin intuir nada en absoluto, sucede. Se crea una distancia entre vosotros, una pared indivisible que va creciendo a ritmos insospechados. Empiezas a tener dudas, y crees que es el momento de hablar con ella y no dejar que vaya a más. Es el momento de buscar motivaciones extras, redescubriros. Y te dices que todo el mundo se merece una oportunidad porque no nosotros. Pero el amor no se alimenta de esfuerzo, y menos cuando lleva contaminado tanto tiempo. Porque uno no puede empezar de cero y olvidarlo todo, seria engañarse y fingir, porque no solo es poder intentarlo sino es querer hacerlo, y hacerlo de verdad. Ahora que todo peligra, que tienes miedo, te das cuenta que ya no lo tienes controlado y que no depende solo de ti. La has dejado al margen, y ella te ha pedido a gritos que la rescataras del cajón donde la habías encerrado con llave. Quiero creer que si eres sincero, si reconoces los errores y aprendes de ellos no está todo perdido, pero tienes dejar de oír lo que dice y empezar a escucharla, y quizás consigas borrar esa distancia que ahora os separa.

Dime

Posted in amor, preguntas, tragedia on febrero 16, 2009 by Xavi

 

Dime si es tu nombre

el que escriben mis poemas.

Dime si eres tú,

la que duerme en mis sueños

y no me deja despertar.

 

Dime si eres el amanecer

en mi ventana

en los días de tormenta y

de soledad.

 

Dime ahora que eres libre

y navegas a la deriva

si creíste alguna vez

que en el fondo fuiste mía.

 

Dime porque se estremece

el mundo al mirarte,

y cualquier sonido

se transforma en nuestra canción.

Dime porque has venido

a robarme el corazón.

Verano

Posted in amor, juventud, libre, verano, viajes, vida on febrero 11, 2009 by Xavi

 

Engaño a las horas muertas de la mañana

y las enveneno con gotas de ti,

despacio, con un calor asfixiante de verano

recorro tu cuerpo infinito.

 

Las paredes de la habitación se estrechan

y tú, sirena de mar, avanzas por mi

dibujando senderos de placer

que jamas llegue a imaginar.

 

A veces improvisas juegos con tu boca

por mi espalda para llamar la atención,

mientras observo perplejo por la ventana

como va cayendo el sol de la tarde.

 

Pronto,

cuando te marches y venga la noche

se romperá para siempre este fugaz equilibrio,

será el tiempo del silencio oscuro,

del recuerdo borroso, y del corazón adormecido.

La historia olvidada

Posted in - Relatos -, guerra civil, injusticia, preguntas on febrero 8, 2009 by Xavi

 

El otro día estaba leyendo un libro en un parque cerca de la oficina cuando un hombre mayor me pregunto que estaba leyendo. Quizás aquel hombre llevaba a mi lado algún tiempo pero suelo evadirme tanto al leer que muchas veces pierdo la noción del tiempo y el espacio. Reconozco que me molestó la pregunta porque rompió mi concentración, pero a juzgar por la conversación que surgió valió la pena. Le dije que estaba leyendo “El niño del pijama de rayas”, a juzgar por su cara intuí que desconocía el argumento así que le explique por encima la trama. El anciano pareció entusiasmado con el argumento, y me explico que él había estado preso en Madrid durante la guerra civil española y sabía muy bien por lo que habían pasado esas personas. Me impresiono escuchar un relato en primera persona de aquella barbarie, siempre me ha gustado la historia y sobretodo aquella época, es sorprendente ver lo que ha sucedió en Alemania o España durante los años 30 y 40, como un país puede llegar a ese nivel de autodestrucción. Se hizo tarde y me despedí dándole las gracias por su magnífico testimonio, el hizo lo mismo haciendo énfasis en varias ocasiones en el hecho de que le hubiera escuchado.

Cuando subí tranvía y volví a abrir mi libro, delante de mí, se sentaron dos chicos algo más jóvenes que yo, uno o dos años menos, salvo en el rostro en todo lo demás eran idénticos, tenían la cabeza rapada, llevaban puesto una chaqueta estilo “bomber”de color verde con un pantalón ajustado negro, y calzaban unas botas altas también negras . Cuando empezaba a leer las primeras líneas no pude caer la tentación de escuchar la conversación de aquellos dos chicos. Estuvieron hablando sobre la necesidad de organizar un grupo para expulsar la inmigración de su barrio. El tono de sus voces era alto y claro, casi agredían con la voz, de vez en cuando miraban al fondo donde se encontraba una chica joven sudamericana con la cabeza baja. Parecían disfrutar insultando y riéndose de los sudamericanos, sobre todo cuando la miraban. Dos paradas antes de la mía se levantaron y se dirigieron hacia ella, abrieron la puerta pero antes de bajar escupieron en el suelo mirándola con un odio desmesurado en sus ojos.

El día siguiente cuando esperaba en la parada como cada tarde, me volví a encontrar con el anciano del parque, esta vez tan solo intercambiamos algunas palabras. Tenía que hacer unos recados así que me despedí . Cuando me dio la espalda para seguir con su camino se topó con los dos jóvenes del tranvía, uno de ellos se dirigió a él como “mi puto abuelo el rojo”, y empezó a increparlo mientras el otro chico se reía y le cerraba el paso. El hombre miraba fijamente a los ojos de su nieto , permanecía callado y sus manos temblaban, tuve la sensación de que empezaría a llorar en cualquier momento, pero no lo hizo. Unos minutos después por fin llegó el tranvía y los dos jóvenes dejaron de acosarlo y se subieron, justo entonces el anciano aprovechó para girarse y buscar complicidad en mis ojos, en ese momento, como una necesidad imperiosa, empezó a llorar.

Yo quiero

Posted in amor, destino, inconformismo, libre, vida, voluntad on febrero 4, 2009 by Xavi

 

Que el destino se detenga

y el ritmo lo pongas tú,

que las palabras no mientan

y la noche agrande sus pasos.

 

Que palpite el corazón de las calles

y la soledad no sea impuesta,

que en el amor no haya verso impares

ni exista billete de vuelta.

 

Que soñar despierto no sea un sueño

que olvidar un poco más tarde,

que la verdad siempre tenga su propia voz

y la mentira nunca pueda escucharse.

 

Que las distancias desaparezcan

y encuentres la orilla de mi piel,

que la ciudad hable por nosotros

y por nosotros calle también.

 

Que el recuerdo evoque sentidos

pero que no nos gobierne,

que uno sepa que cuando ama

uno ama a alguien que quiere.

 

Que morir no ocupe tu tiempo

y la vida irradie tu alma,

que el olvido no te lleve al tedio

y el tedio a la desesperanza.

 

Momentos

Posted in - Relatos -, amor, juventud on febrero 2, 2009 by Xavi

Parpadeó varias veces, intento abrir los ojos pero el sol intenso de la mañana le cegó. Después de unos minutos adormecido consiguió incorporarse. Giró la cabeza y la vio dormir, agarrando con los brazos la almohada, seria, preciosa. Con mucho sigilo se levantó y fue hacia la cocina a preparar el desayuno. No podía dejar de sonreír, todo lo que hacia era automático, su mente solo pensaba en una cosa, en ayer. Todo salió bien, el mínimo detalle fue importante y fue perfecto. Había tenido esa sensación en varias ocasiones, pero con la diferencia que esa vez se dejó llevar y no hubo control. No planeó nada de lo que quería que pasara, no pensó en los pros y en los contras. Saboreó cada instante, cada caricia que ella le regalo.

Las cosas en el amor nunca le habían salido bien, pese a tener oportunidades su tendencia a pensar demasiado y ese afán impulsivo por controlar le había hecho fracasar. Aquella chica que dormía en su cama no era quizás ni mejor ni peor que las demás, el diferente por fin era él. Siempre después de acostarse con una mujer sentía miedo, le aterrorizaba pensar que se pudiera enamorar y luego ella no sintiera lo mismo. Esa inseguridad, esa obsesión por ir siempre un paso más de lo que debería de ir lo destrozaba, por eso nunca había llegado a ser el mismo con una mujer. Ayer acabó con los temores, rompió sus reglas, desafió al futuro y fue todo presente. Más tarde, cuando ella se despierte quizás se miren tímidos y con cierta inocencia, quizás ella coja sus cosas y se marche, pero eso pertenece ya a otro momento diferente.