Archivos para mayo, 2009

Dar el paso.

Posted in - Relatos -, desamor, inconformismo, monotonía, pesimismo on mayo 24, 2009 by Xavi

A Pedro no le gusta lo que está viendo. En la tele están dando una serie B americana, la trama se centra básicamente en la búsqueda incansable de una madre por encontrar a su hijo secuestrado. Al argumento insulso y repetitivo se unen las sobreactuaciones de los actores, que se les ve llegar de lejos, en definitiva, un profundo somnífero. Alicia, su mujer, permanece absorta frente al televisor. Los domingos después de la comida familiar se hunde en el sofá y encadena pastelón tras pastelón. Pedro no logra entender como Alicia prefiere semejantes bodrios antes de leer un libro, una buena conversación o un paseo por la Rambla. Pero desde hace ya unos años, su mujer se aferra a una inflexible rutina, nunca improvisa, ni siquiera muestra interés cuando él propone algún plan alternativo los fines de semana, cariño mejor otro día hoy estoy cansada, suele decir. Me ahogo, piensa, me ahoga estar en casa, saber que cuando llega el viernes me espera siempre lo mismo, me ahoga permanecer inmóvil viendo como me conformo con eso, me ahoga su presencia. Pero Pedro nunca hace nada, simplemente mantiene el pulso en su lucha interior, y cuando le invade el pesimismo, o siente unas ganas irremediables de gritar siempre pierde la batalla.

 

La hora que va de las 16 a las 17 se hace eterna. Decide coger un libro que tenía abandonado, piensa que así acallar esa voz interior que le atosiga. Pero a cada frase le acompaña una pausa, se despista y mantener la concentración parece una quimera. Entonces se levanta y cruza el pasillo hacia la sala del ordenador. Ni me ha mirado, me muero delante suyo y ni se inmuta. El ordenador no le falla, tiene esa capacidad de atontarlo, de anestesiar cualquier estado alterado en el que se encuentre y dejarlo adormecido, un falso estado de paz. Y así pasan dos horas como si fueran dos minutos, hasta que el plácido silencio se rompe por la voz quejosa de su mujer. La música alta y la distancia que los separa hace imposible la comunicación, por eso Pedro se acerca de mala gana al comedor al ver que ella no se mueve. Ella le oye llegar y sin dejar de observar la televisión le dice, ¿Te parece normal poner la música tan alta? No vives solo en este edifico. Quizás el comentario no sea excesivo, pero Pedro ya un aguanta más, tiene ganas de vomitar todo lo que siente. Sus ojos suelen reflejar desilusión, rabia, pesimismo, pero nunca habían reflejado hasta ese momento valentía. Ahora sí, ahora se dirige hacia su mujer, seguro de decirle lo que piensa. Suena el timbre, son sus padres que vienen a tomar el café. Pedro, quieres hacer el favor de bajar el volumen, y abre que serán tus padres, hijo no se qué te pasa pero estas atontado. Y Pedro baja el volumen, y abre a la puerta para saludar a sus padres e invitarles con una sonrisa a pasar dentro. La sangre que hace unos segundos le hervía ahora duerme, su cuerpo no lo nota, está acostumbrado a esos cambios bruscos. Almudena su madre, le pregunta por su hija pequeña, pero Pedro solo piensa en una cosa, en dar el paso.

El hombre que pudo reinar

Posted in amistad, melancolía, viajes, vida on mayo 19, 2009 by Xavi

 

Dónde suelen ir los recuerdos

que quemamos hace tiempo,

las batallas perdidas de mi juventud,

dónde has ido a parar tú.

 

Dónde se refugian los cobardes

cuando el miedo amenaza con matarles.

La balanza que mantiene el  equilibro,

dónde  aguarda el próximo destino.

 

Aires de grandeza

y sangre en las aceras,

en nuestras venas hubo poder

demasiado poder, lo sé.

 

Noches que fueron imposibles

y un único dolor que se repite,

en nuestras venas hubo poder

demasiado poder, lo sé.

 

Volamos siempre sin alas,

esperando nuestro trágico final.

Como Danny y Carnehan,

en El hombre que pudo reinar.

 

 

El mundo iba rápido y mal,

pero  ¿quién nos podía parar?

A veces he pensado en volver

y borrar ese dolor que no deja de crecer.

 

Aires de grandeza

y sangre en las aceras,

en nuestras venas hubo poder

demasiado poder, lo sé.

 

Noches que fueron imposibles

y un único dolor que se repite,

en nuestras venas hubo poder

demasiado poder, lo sé.

Tus palabras

Posted in desamor, melancolía, pesimismo on mayo 7, 2009 by Xavi

 

Tus palabras no dicen nada,

solo ocupan espacios muertos.

Mi habitación guarda algunas

temblorosas, ávidas de anhelos.

 

He olvidado mi palabra favorita,

aquella que llenaba tu boca.

Tal vez nunca fuera hermosa,

pero sonaba como si lo fuera.

 

Tus palabras no dicen nada,

son todas el silencio.

Ya no puedo nombrarlas,

tampoco tu cuerpo.

 

Antes fueron continentes,

superficies donde habitar.

Ahora solo son islas desiertas

inundadas por oscuridad.

 

Antes tú guiabas mis pasos,

fingía sentirme completo.

Ahora otros labios pequeños laten,

el tiempo se mide con ellos.

 

Tus palabras no dicen nada,

ya no esconden secretos,

enmudecen hasta evaporarse

en algún fría noche de invierno.