Los días solos

 

 

La mañana amanece con fuerte oleaje

creando continuamente infinitas orillas,

pero el mar revuelto termina calmándose

dorado por el sol de mediodía .

 

Las ancianas más madrugadoras

desparecen con el bullicio de las doce,

decenas de barcos decoran el paisaje

dominado por el azul intenso electrizante.
 

La tarde siempre más vacía

parece atraer algún lector solitario,

que fantasea bajo su sombrilla

con romances en paraísos lejanos.

 

A nosotros a veces el cuerpo

nos pide el mar de la noche,

el mar de los días solos,

que es cuando respirar mejor.

 

 

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4 comentarios to “Los días solos”

  1. k guai como molan los dias d verano en la playa :D

  2. Iba leyendo y sabía que iba a tener un final picantón. Un poema muy acorde con estos días de verano navideño que estamos pasando.

  3. y andar siempre buscando el mar y el cielo, uno en el otro, cada uno en cualquier parte…

  4. Precioso tu comentario! Mil gracias :)

    Espero que además de arañar y dejar cicatrices, ayude a curarlas otras veces…

    No tengo ni idea de cómo ‘seguir’ tu blog, no hay manera si no es de blogger, ¿no? En fin, a favoritos.

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