El pasado siempre vuelve

“El pasado siempre vuelve. No de la misma forma, puede que incluso guarde un vago parecido con la verdad. Pero hay un momento, cuando eres mayor y has perdido todo rastro de inocencia que no deja de invadirte. Le pasó a tu abuelo y me está pasando a mí. Así que chico, constrúyete un pasado con el que puedas convivir.” Aquello me lo dijo una noche mi padre, unos días antes de su muerte en la única conversación lucida que mantuvimos. En aquel momento no entendí absolutamente nada, pero quedó grabado en mi mente para el resto de los días.

 

 

Mi madre y yo volvíamos de la ciudad en coche por la nueva carretera del Oeste, el paisaje era desolador, una línea recta de cemento en medio del desierto, un horizonte eterno interrumpido de vez en cuando por alguna casa aislada. En todo el trayecto no vimos a nadie, en aquella época era algo muy habitual. Al llegar a casa vimos a mi hermana Sara tendida en las escaleras de la entrada. Mi madre corrió hacia ella y al ver que no reaccionaba empezó a gritar, pasados unos minutos entró en casa. Caminé un poco hasta estar delante del cuerpo de mi hermana, y en ese momento deje de oír ni ver otra cosa. Mis ojos se clavaron en sus ojos, azules y grandes, durante un tiempo que no puedo precisar, y supongo que hubiera permanecido mucho más tiempo mirándola si no hubiera escuchado un disparo. Imagino que fue algo instintivo, porque subí las escaleras de mi casa directo hacia la habitación de mis padres, convencido con casi toda seguridad que mi madre se había suicidado. Por desgracia no me equivoqué. Nunca podemos saber como reaccionáremos antes una situación extrema, ni siquiera las personas frías y cerebrales como yo pueden preverlo. Cogí el fusil que había utilizado mi madre, puse munición y volví a bajar las escaleras. En esta ocasión ignoré el cuerpo de mi hermana y me dirigí a uno de los laterales de mi casa. Allí balanceándose en el porche estaba mi padre. La luz era débil y él estaba de costado, apenas podía vislumbrarlo. Avancé despacio esperando algo, sin una decisión clara. A los pocos pasos giró su cuello para mirarme. Le disparé en la cabeza. No pudo pasar más de dos segundos entre el cruce de nuestras miradas y su muerte, pero recuerdo perfectamente su rostro vacío mirándome. Uno espera rencor, rabia, o incluso arrepentimiento, pero solo había un vacio enorme en sus ojos y un gesto facial totalmente inexpresivo.

 

Es extraño recordar después de tantos años aquel momento de mi vida, muchas veces tengo la sensación de haber vivido dos veces. Y entre medio una enorme nada a la que nunca he podido llegar, oscura, inhabitable. Pero luego me acuerdo de lo que me dijo mi padre y me doy cuenta que simplemente intento olvidarlo, distorsionar el pasado y convertir aquello en una triste leyenda familiar que les pasó a otras personas. “Constrúyete un pasado con el que puedas convivir”, mi padre tenía razón, el problema es que yo nunca pude construirlo.

Anuncios

Una respuesta to “El pasado siempre vuelve”

  1. mucha rabia y mucho dolor, pero hay que dejarlo estallar

    nos empeñamos en reconstruir el pasado cuando lo único que tenemos que hacer es construir lo que está por venir..

    besazo perdido

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: