Primero el silencio.

 

 

 

En toda la habitación,

en todas sus horas desnudas

sentados el uno frente al otro,

– tan vulnerables –

en toda esta historia mordida

donde las miradas parecen decir:

” y si el momento fuera siempre “,

no hay nada,

absolutamente nada que el silencio

no haya gritado antes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: