Tan lentamente

 

Como duele el recuerdo hundido

de nuestros cuerpos de barro

dormidos en la intemperie azul.

 

Las gotas negras

de un abandonado infinito.

 

Te amaba sonámbulo

en carreteras heladas

que recorrían sonidos

de un verso libre.

 

Te amaba cuando tan lentamente

te esparcías en el horizonte derramado.

 

Son así las horas viudas de tu cuerpo.

 

Son así las cenizas del herido.

 

 

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