Los gitanos de Arad.

Arden en las sombras de sol

llenos de hambre y alegría.

 

Los veo colarse entre coches

golpeando sin esfuerzo

la letanía del odio y la negación

en cada ventana.

 

Tienen todos los olores y

la belleza de la raíz.

 

Veo como se les desprende

esa estela inocente y azul,

su rostro sucio que duele,

sus manos de sangre y barro

que acarician decenas de Leis

como si fueran el cuerpo

desnudo de una mujer.

 

Los veo cada mañana sin odio.

Cada mañana se reinventan.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: