Archive for the amistad Category

Desnudo he sabido que.

Posted in amistad, amor, esperanza on enero 3, 2016 by Xavi

Sobre la idea de amarnos.
Sobre la torpeza del encuentro
sobre el milagro torpe del encuentro
sobre la batalla de la distancia y la piel
sobre el colapso de los cuerpos
sobre el silencio.
Sobre las horas hechas años
sobre el miedo a rompernos
sobre la enfermedad de la palabra
sobre la muerte del verbo
sobre la perpetuidad
de amar todas las noches insanas
sobre los vasos
sobre las latas
sobre otros cuerpos
sobre tu carmín de whisky
sobre el dolor ebrio
de mis ojos húmedos que mienten
y no mienten.
Sobre tu boca derrotando al tiempo
sobre tu boca
sobre el sueño constante
de una cama
sobre tu cuerpo,
y el mío,
sobre nada más.
Sobre los inviernos propios
sobre el caos
sobre las ciudades que fuimos
sobre las luces limpias
sobre el sexo más sucio
sobre el placer íntimo
de todas las derrotas.
Sobre las veces que escribimos
Hogar
sobre Diciembre
sobre el deseo de ser Diciembre
sobre las tripas infladas
de azul posible
sobre la aspiración ciega
de ser aún posible
sobre aullar la rabia
sobre imponer lo salvaje
sobre saltar
sobre correr en los vértices
ocultos de la herida.
Sobre saber que el hambre
te salva
sobre saber que la huida
te salva
sobre dejar de ser nosotros
sobre empezar a sernos uno
sobre estar en el otro.

Sobre la idea de amarnos.

Sobre la idea de amarnos por encima de la idea.

Espejos

Posted in amistad, Miedo on marzo 8, 2012 by Xavi

Hay un calor,

un reconocimiento mutuo

en el ocaso de todo,

dos silencios que saben hablarse,

hay soledades compartidas,

ese instante de ira que nadie

más tolera,

secretos sellados,

lágrimas que sólo ella

puede hacer sonreír.

 

Hay un termómetro

que nos impide quemarnos,

lejanías que no duran mucho,

sabores fuertes en la memoria,

está su dolor y el mío,

la lluvia que no cae,

y todo lo que se puede intuir

cuando se colapsan los cuerpos

que tienen miedo.

 

 

 

 

 

 

Para que me tengas y yo te tenga.

Posted in amistad on noviembre 17, 2011 by Xavi

 

 

Hemos acudido a las palabras

y a los llantos,

a los incontables silencios

que acompañamos cada tarde,

cada noche en la distancia también.

 

Hemos suplicado clemencia

a un dios en el que no creemos,

cansados de hablar de una esperanza

incomoda y abandonada.

 

Hemos luchado por rescatar el presente

esclavo de una voz oscura que todo lo inunda,

y que todo lo puede.

 

Hemos creído caer

trazando caminos que a nada conducen,

abandonándonos a un falso destino

de frio y soledad.

 

Lo hemos visto todo

y aún veremos más,

y sin embargo yo te tengo

y tú me tienes,

por eso no podemos perder.

Distancias intimas.

Posted in amistad on diciembre 2, 2010 by Xavi

A Kristel (por entender como nadie

lo que nadie entiende)

Bastó con rozar los versos,

-no importan los motivos-

para acelerar los sentimientos

más enterrados.

 

Calles repletas,

un café vacío,

la inmensidad del mar,

quizá todos fueran cómplices,

testigos mudos.

 

La intimidad había nacido ya,

sin darnos cuenta,

entre susurros

y distancias.

 

Distancias intimas

para romper un invierno

demasiado largo

que aprendió

a desvanecerse

con tu poesía azul.

 

Más tarde,

el destino se inventó

un encuentro casual

para recordarnos

que las palabras no pueden

sentir una mirada,

no deben.

 

La vida, pese a todo,

no ha dejado de hablarnos;

se que vas seguir robándome

el tiempo y la paz.

El hombre que pudo reinar

Posted in amistad, melancolía, viajes, vida on mayo 19, 2009 by Xavi

 

Dónde suelen ir los recuerdos

que quemamos hace tiempo,

las batallas perdidas de mi juventud,

dónde has ido a parar tú.

 

Dónde se refugian los cobardes

cuando el miedo amenaza con matarles.

La balanza que mantiene el  equilibro,

dónde  aguarda el próximo destino.

 

Aires de grandeza

y sangre en las aceras,

en nuestras venas hubo poder

demasiado poder, lo sé.

 

Noches que fueron imposibles

y un único dolor que se repite,

en nuestras venas hubo poder

demasiado poder, lo sé.

 

Volamos siempre sin alas,

esperando nuestro trágico final.

Como Danny y Carnehan,

en El hombre que pudo reinar.

 

 

El mundo iba rápido y mal,

pero  ¿quién nos podía parar?

A veces he pensado en volver

y borrar ese dolor que no deja de crecer.

 

Aires de grandeza

y sangre en las aceras,

en nuestras venas hubo poder

demasiado poder, lo sé.

 

Noches que fueron imposibles

y un único dolor que se repite,

en nuestras venas hubo poder

demasiado poder, lo sé.

Brigitte

Posted in - Relatos -, amistad, amor, inconformismo, recuerdos, vida on enero 30, 2009 by Xavi

 

Los dos amigos estaban subidos en el capo de un coche abandonado en el mirador de la sierra. Todos los días después de salir del instituto solían ir aquel lugar tranquilo. No era algo preestablecido, pero era una rutina que ninguno de los dos se hubiera saltado. Víctor era muy despierto y avispado, se le daba bien todo lo relacionado con los números, las matemáticas, quería ir a la universidad, tenía muy claro las cosas y sabia que cuando se le presentara la oportunidad se marcharía de aquel pueblo. David era todo lo contrario, siempre estaba en las nubes, nunca se habita interesado por los estudios, aunque le encantaba leer, quizás por eso la asignatura de literatura española era la única con la que mostraba cierto interés. Pese a sus diferencias notables, no podían vivir el uno sin el otro, se complementaban. No tenían secretos entre ellos, cuando alguno creía que algo interesante había sucedido iba corriendo a decírselo a su mejor amigo.  

En verano, que era la mejor época del año, sobretodo porque el pueblo se llenaba de turista, los dos muchachos aprovechaban para intentar ligar con alguna extranjera. Víctor que tenía más labia tomaba la delantera, no tenia vergüenza, se fijaba un objetivo y lo perseguía hasta conseguirlo, David por el contrario, era tímido y esas situaciones le resultaban tremendamente incomodas, seguramente hubiera sabido tratarlas mejor que Victor, pero el miedo que sentía le impedía dar ningún paso.  

 

–   La vida es una mierda.

–   Bueno, a veces no tanto.

–   No te engañes, es una mierda siempre.

–   Acuérdate de aquel día cuando ligaste a la Brigitte esa.

–   Fueron un par de beso y luego no paso nada.

–   Yo creo que estaba enmaromada de ti.

–   Tú eres tonto, como se va enamorar de mi, si ni siquiera follamos.

–   Que burro eres, que tendrá que ver eso con el amor, me fije como te miraba. Creo que es lo más interesante que me ha pasado en este puto pueblo y encima no ha sido a mí.

 

Después, cuando empezaban otra vez las clases, todos se marchaban y los dos adolescentes volvían a odiar aquel lugar con todas sus fuerzas. En aquel pueblo, abandonado y sumido en el profundo aburrimiento, tener un amigo fiel con quien pasar las horas muertas era lo más parecido a la felicidad.

Hoy aún es de día

Posted in - Relatos -, amistad, amor, desamor, esperanza on enero 19, 2009 by Xavi

 

Hace un día soleado de verano, de eso días que apetece salir y disfrutar de el, pero ella no lo sabe. En su habitación no entra luz, se pasa los días en la cama comiendo poco y mal, y no hace caso de los amigos que le llaman preocupados, quiere alejarse de la realidad y esta a punto de lógralo. Ya no llora, no lo quedan lágrimas pero se sigue preguntando porque le ha dejado, que ha cambiado, que ha desparecido…Ahora mismo la vida no tiene ningún sentido, ningún valor sin el a su lado, pero se equivoca. Los próximos meses serán duros sin duda, tendrá recaídas, tendrá días donde creerá que aun es posible y otro donde un amigo se pasará la noche a su lado, sin hablar, sin regañarle,  abrazado a ella pasando juntos el mono, pero su corazón que ahora esta roto en pedazos, disperso y débil, se recompondrá y volverá a latir con fuerza.

—————

Su corazón aun tiene grietas y sangra de vez en cuando, pero empieza a palpitar. Hace días que no se disfraza de otra cuando el la mira, no evita profundizar ciertos temas ni pone escusas en las que no cree. Ya hace tiempo que ha empezado a caminar, a reordenar ideas y sonreír pero todavía no había abierto esa puerta, esa que un día le hico tanto daño que pensó no abrir nunca. El tiene paciencia, ha sabido esperar y dejarle su espacio, y ella lo ve. Hace un día soleado de verano, de esos días que apetece salir y disfrutar de el, los dos pasean…