Archive for the melancolía Category

A los que esperan.

Posted in melancolía, vida on mayo 21, 2014 by Xavi

 

 

Los que dicen adiós están muertos de miedo

–tiritan en el reverso de la sonrisa que nos despide-.

 

Los que dicen adiós nos recuerdan

en un tiempo en el que duermes

o en el que quizá tú ya has empezado a olvidar.

 

Los que dicen adiós no se van nunca

porque otros construyen imágenes,

embotellan olores

y se encargan de contarlos;

hacen de todo con tal de mantenerlos con vida.

 

Los que dicen adiós suelen hablar en silencios,

en miradas cargadas de duda

y de palabras impronunciables.

 

Los que dicen adiós necesitan distancia,

eso que solo se da al revolcarse en la herida del tiempo;

en aquellas emociones que evolucionan

y que parecen acostumbrarse a uno,

y que sin embargo, cualquier día,

nos transportan al momento exacto de la despedida,

es decir, al de la perdida.

 

 

 

 

 

 

 

 

Invierno en la casa con chimenea.

Posted in melancolía, recuerdos, soledad on enero 12, 2010 by Xavi

 

Recuerdo que

conocí una noche tus mentiras,

esas que luego tanto perseguí.

Tan piadosas y tranquilas,

perfectas para hacerme feliz.

 

Recuerdo que

conocí de tu lado mis raíces,

la parte más autentica que hay en mi.

Y no lloré, aunque siempre quise

llorar cuando te echabas a reír.

 

Recuerdo que

todo se nos fue apagando

sin hacerme el menor ruido.

La suerte siempre se acaba,

o quizás sólo se va al olvido.

 

Recuerdo que

la vida fue para nosotros

y el triunfo de lo ajeno.

Calientes eran las horas

y fugaces los deseos.

 

La vida fue para nosotros

y el triunfo de lo ajeno.

Calientes eran las horas

y fugaces los deseos.

 

Es el recuerdo algo extraño,

un dolor jodidamente necesario.

 

 

Las cenizas te pertenecen

Posted in desamor, melancolía, recuerdos on septiembre 13, 2009 by Xavi

 

 

Te quedabas sin voz

y casi sin palabras.

Corriendo por la habitación,

guerra entre las sabanas.    .

 

Tu mirada de adicción,

silenciando las entrañas.

Un gesto de aprobación,

¿Y yo dónde estaba?

        

Ya nunca vuelves por allí,

te da miedo encontrarte

con las viejas heridas.

¿Recuerdas cuando eras feliz

en cualquier parte

con cosas sencillas?

 

Pero las cenizas te pertenecen,

y nada de esto es tan real.

Lo demás ya nunca vuelve,

la luz está hecha de oscuridad.

 

Pero las cenizas te pertenecen,

el humo limpia tu corazón.

Chicas fáciles la noche del viernes

para calmar tu aflicción.    

 

 

El hombre que pudo reinar

Posted in amistad, melancolía, viajes, vida on mayo 19, 2009 by Xavi

 

Dónde suelen ir los recuerdos

que quemamos hace tiempo,

las batallas perdidas de mi juventud,

dónde has ido a parar tú.

 

Dónde se refugian los cobardes

cuando el miedo amenaza con matarles.

La balanza que mantiene el  equilibro,

dónde  aguarda el próximo destino.

 

Aires de grandeza

y sangre en las aceras,

en nuestras venas hubo poder

demasiado poder, lo sé.

 

Noches que fueron imposibles

y un único dolor que se repite,

en nuestras venas hubo poder

demasiado poder, lo sé.

 

Volamos siempre sin alas,

esperando nuestro trágico final.

Como Danny y Carnehan,

en El hombre que pudo reinar.

 

 

El mundo iba rápido y mal,

pero  ¿quién nos podía parar?

A veces he pensado en volver

y borrar ese dolor que no deja de crecer.

 

Aires de grandeza

y sangre en las aceras,

en nuestras venas hubo poder

demasiado poder, lo sé.

 

Noches que fueron imposibles

y un único dolor que se repite,

en nuestras venas hubo poder

demasiado poder, lo sé.

Tus palabras

Posted in desamor, melancolía, pesimismo on mayo 7, 2009 by Xavi

 

Tus palabras no dicen nada,

solo ocupan espacios muertos.

Mi habitación guarda algunas

temblorosas, ávidas de anhelos.

 

He olvidado mi palabra favorita,

aquella que llenaba tu boca.

Tal vez nunca fuera hermosa,

pero sonaba como si lo fuera.

 

Tus palabras no dicen nada,

son todas el silencio.

Ya no puedo nombrarlas,

tampoco tu cuerpo.

 

Antes fueron continentes,

superficies donde habitar.

Ahora solo son islas desiertas

inundadas por oscuridad.

 

Antes tú guiabas mis pasos,

fingía sentirme completo.

Ahora otros labios pequeños laten,

el tiempo se mide con ellos.

 

Tus palabras no dicen nada,

ya no esconden secretos,

enmudecen hasta evaporarse

en algún fría noche de invierno.

Un clavo no quita otro clavo

Posted in - Relatos -, destino, melancolía, recuerdos on abril 11, 2009 by Xavi

Hay imágenes que no desaparecen nunca. Y quien dice imágenes, dice un olor o un sabor. La mente suele retener en la memoria momentos únicos, instantes que significaron algo importante en nuestras vidas, y que solemos simplificar clasificándolos en felices o tristes. De alguna forma que desconozco, a veces pasa que mi memoria recuerda cosas que de manera consciente no concibo como algo importante. Recuerdo por ejemplo el rostro o nombres de personas de mi colegio que nunca significaron nada para mi, y que algunos incluso no llegue a entablar más de dos o tres palabras. En cambio, recuerdo de una manera amplia y poco nítida mis veranos cuando era pequeño en un camping. Dentro de mí, tengo la sensación de a ver disfrutado mucho, de vivir grandes experiencias, pero no recuerdo muchas de ellas. Es curioso, el grado que tenemos de consciencia e inconsciencia de nuestro recuerdos y el poco poder que ejercemos sobre ellos.

 

Desde que era pequeño, he escuchado muchas veces por parte de mi familia o de algún amigo la expresión “un clavo quita otro clavo”. Es una expresión muy utilizada para dar ánimos algún conocido, un intento de consuelo donde hacemos creer a nuestro allegado, que la mala experiencia por la que esta pasando será remplazada tarde o temprano por otra. En ocasiones, así ocurre y logramos eliminar el recuerdo que deja esa experiencia, pero no es una regla matemática. Hay momentos en tu vida que nunca van a dejar de ser parte de ti, cómo cuando uno rompe una relación con la persona que quiere, con la que comparte cosas importantes, con la que se siente complementado, cuando ese punto de apoyo con el que siempre puede contar desaparece, nada es reemplazable del todo.  Es cierto, que con el tiempo uno aprende a superar estas relaciones, y que la aparición de nuevas personas que llenan espacios sentimentales lo hacen más llevadero, e incluso consiguen en la mayoría de casos seguir adelante. Pero los recuerdos, las experiencias, siguen ahí y permanecen para siempre. Creo que si una relación te ha marcado profundamente, ninguna otra ocupará nunca ese lugar, sino que llenará otro nuevo.