Archive for the monotonía Category

La ciudad limpia

Posted in inconformismo, monotonía, protesta on noviembre 9, 2010 by Xavi

 

 

A veces sólo la huida

consigue acercarnos.

 

Sólo los desplantes sucios,

como tus ojos urbanos,

como tu segura presencia

en las mentiras,

son dignos de huir.

 

Pero la ciudad está impecable,

respira el ambiente del miedo

y la perfección.

 

Alimenta su imagen

con cuerpos fríos tejidos a escala.

 

Seamos sinceros,

todo el mundo espera

una lluvia de polvo

sobre ella.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nada en forma de oficina

Posted in monotonía, pesimismo on agosto 12, 2010 by Xavi

 

 

Trabajo las palabras en perfecto desorden,

corrompo las líneas rígidas y las dinamito

sin demasiada convicción.

 

Me limito a biopsiar el día,

a contracción, a dispersión.

 

En todo impera incómodamente el silencio,

la falta de valor,

el tempo acuchillando las almas,

el ruido estricto de las maquinas,

mi voz enjaulada en toda esta tierra hostil.

 

Tanto ambiente cercado

deshidrata mi voluntad.

 

Se atesoran fuertes razones de vacio,

de nada en forma de oficina.

Días de pesimismo

Posted in inconformismo, monotonía, pesimismo, preguntas, vida on noviembre 14, 2009 by Xavi

 

No es algo nuevo ni distinto,

tampoco pretendo que lo sea,

pero nos ha invadido el pesimismo,

la alienación de las ideas.

 

Estoy harto ya de sucumbir

al ritmo del reloj,

de esperar siempre el fin,

de soñar con la rebelión.

 

Tal vez sea algo arriesgado

y precipitado,

juntarnos para destruir

esta absurda epidemia

que nos gobierna.

Pero vale la pena intentar

salir de este mundo tan igual.

 

Fatal, no hay nada más fatal

que un día como otro, igual.

Tardes repetidas que se perderán

en caminos q no tiene ni principio ni final.

 

Es difícil gobernar tu vida

en este caos de perfección,

desplegar tus fantasías

e invocar al descontrol.

 

Estamos solos entre tanta gente

empujados a no hacer nada diferente,

cansados de tanta apariencia.

Hoy quiero cruzar la línea de la indiferencia.

 

No dejes que sea un sueño nada más,

un día como otro, Igual.

No dejes abrir otra ventana

donde sólo estés tú y sólo haya nada.

 

 

 

 

 

 

 

 

Dar el paso.

Posted in - Relatos -, desamor, inconformismo, monotonía, pesimismo on mayo 24, 2009 by Xavi

A Pedro no le gusta lo que está viendo. En la tele están dando una serie B americana, la trama se centra básicamente en la búsqueda incansable de una madre por encontrar a su hijo secuestrado. Al argumento insulso y repetitivo se unen las sobreactuaciones de los actores, que se les ve llegar de lejos, en definitiva, un profundo somnífero. Alicia, su mujer, permanece absorta frente al televisor. Los domingos después de la comida familiar se hunde en el sofá y encadena pastelón tras pastelón. Pedro no logra entender como Alicia prefiere semejantes bodrios antes de leer un libro, una buena conversación o un paseo por la Rambla. Pero desde hace ya unos años, su mujer se aferra a una inflexible rutina, nunca improvisa, ni siquiera muestra interés cuando él propone algún plan alternativo los fines de semana, cariño mejor otro día hoy estoy cansada, suele decir. Me ahogo, piensa, me ahoga estar en casa, saber que cuando llega el viernes me espera siempre lo mismo, me ahoga permanecer inmóvil viendo como me conformo con eso, me ahoga su presencia. Pero Pedro nunca hace nada, simplemente mantiene el pulso en su lucha interior, y cuando le invade el pesimismo, o siente unas ganas irremediables de gritar siempre pierde la batalla.

 

La hora que va de las 16 a las 17 se hace eterna. Decide coger un libro que tenía abandonado, piensa que así acallar esa voz interior que le atosiga. Pero a cada frase le acompaña una pausa, se despista y mantener la concentración parece una quimera. Entonces se levanta y cruza el pasillo hacia la sala del ordenador. Ni me ha mirado, me muero delante suyo y ni se inmuta. El ordenador no le falla, tiene esa capacidad de atontarlo, de anestesiar cualquier estado alterado en el que se encuentre y dejarlo adormecido, un falso estado de paz. Y así pasan dos horas como si fueran dos minutos, hasta que el plácido silencio se rompe por la voz quejosa de su mujer. La música alta y la distancia que los separa hace imposible la comunicación, por eso Pedro se acerca de mala gana al comedor al ver que ella no se mueve. Ella le oye llegar y sin dejar de observar la televisión le dice, ¿Te parece normal poner la música tan alta? No vives solo en este edifico. Quizás el comentario no sea excesivo, pero Pedro ya un aguanta más, tiene ganas de vomitar todo lo que siente. Sus ojos suelen reflejar desilusión, rabia, pesimismo, pero nunca habían reflejado hasta ese momento valentía. Ahora sí, ahora se dirige hacia su mujer, seguro de decirle lo que piensa. Suena el timbre, son sus padres que vienen a tomar el café. Pedro, quieres hacer el favor de bajar el volumen, y abre que serán tus padres, hijo no se qué te pasa pero estas atontado. Y Pedro baja el volumen, y abre a la puerta para saludar a sus padres e invitarles con una sonrisa a pasar dentro. La sangre que hace unos segundos le hervía ahora duerme, su cuerpo no lo nota, está acostumbrado a esos cambios bruscos. Almudena su madre, le pregunta por su hija pequeña, pero Pedro solo piensa en una cosa, en dar el paso.

Distancia

Posted in - Relatos -, amor, desamor, inconformismo, monotonía, voluntad on febrero 22, 2009 by Xavi

Parece que todo va relativamente bien , tienes pequeños desencuentros como todas las parejas y la monotonía hace méritos por asentarse pero a ti te parece que funciona . Nadie ha dicho que la hipnótica rutina diaria sea fácil, pero tú piensas que te las apañas bien para que a veces resulte interesante. No hay desgaste solo hay comodidad, no hay estancamiento solo pequeños baches. Es cierto, que cuando la miras no lo haces como antes, como cuando te quedabas unos segundos admirándola o simplemente sonriendo espontáneamente. Pero no te preocupa, porque toda relación tienes sus fases simplemente hay que adaptarse a cada una de ellas. Esa es tu visión de las cosas, y como tu visión es moderadamente optimista no hablas con ella de eso, ni prestas atención a sus avisos, a esa comunicación no verbal que muchas parejas hacen de ella su medio de expresión más utilizado y menos apreciado al mismo tiempo. Entonces, un día indeterminado, sin intuir nada en absoluto, sucede. Se crea una distancia entre vosotros, una pared indivisible que va creciendo a ritmos insospechados. Empiezas a tener dudas, y crees que es el momento de hablar con ella y no dejar que vaya a más. Es el momento de buscar motivaciones extras, redescubriros. Y te dices que todo el mundo se merece una oportunidad porque no nosotros. Pero el amor no se alimenta de esfuerzo, y menos cuando lleva contaminado tanto tiempo. Porque uno no puede empezar de cero y olvidarlo todo, seria engañarse y fingir, porque no solo es poder intentarlo sino es querer hacerlo, y hacerlo de verdad. Ahora que todo peligra, que tienes miedo, te das cuenta que ya no lo tienes controlado y que no depende solo de ti. La has dejado al margen, y ella te ha pedido a gritos que la rescataras del cajón donde la habías encerrado con llave. Quiero creer que si eres sincero, si reconoces los errores y aprendes de ellos no está todo perdido, pero tienes dejar de oír lo que dice y empezar a escucharla, y quizás consigas borrar esa distancia que ahora os separa.