Archive for the pesimismo Category

Nada en forma de oficina

Posted in monotonía, pesimismo on agosto 12, 2010 by Xavi

 

 

Trabajo las palabras en perfecto desorden,

corrompo las líneas rígidas y las dinamito

sin demasiada convicción.

 

Me limito a biopsiar el día,

a contracción, a dispersión.

 

En todo impera incómodamente el silencio,

la falta de valor,

el tempo acuchillando las almas,

el ruido estricto de las maquinas,

mi voz enjaulada en toda esta tierra hostil.

 

Tanto ambiente cercado

deshidrata mi voluntad.

 

Se atesoran fuertes razones de vacio,

de nada en forma de oficina.

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Marzo.

Posted in esperanza, pesimismo on febrero 25, 2010 by Xavi

 

 “El fracaso es la más resplandeciente victoria.”

 L. M. Panero

    

Faltan sólo unos días

para que comience Marzo

y me angustie con sus tercas preguntas.


Triviales, pequeñas, incomodas,

muy absurdas,

algunas incluso acertadas.


Debería arrancarlo del calendario

y substituirlo por otro Julio,

pero eso seria como

admitir la derrota.    


Prefiero que venga y me muerda,

que marque en mi cuello

sus rojos días, que me envuelva

con su alambre de falsas alarmas,

o mejor aún, que se atreva

a decirme por qué disfruta tanto

alargando las horas,

por qué insiste en demostrarme

que siempre será el mes

más largo y cruel

del calendario.


Y luego, pasado el trago,

ya vienen entrado en él,

después de oír como

se traza una derrota,

hablaré yo en los

meses siguientes.

Maldigo.

Posted in pesimismo, protesta on enero 15, 2010 by Xavi

Malditas estrofas finales que entonan con trascendencia.

Malditas fotos que nos recuerdan lo que hemos perdido.

Malditos refugios de mi mente que publicitan la ausencia

hasta hacerme creer que mi momento ya se ha consumido.

 

Maldito beso único que me arrastra a desear todos tus besos.

Maldito instinto animal que se ríe de toda la raza humana.

Maldita tormenta de agujas que destruye mi pequeño agujero

de impulsos ciegos que se alimentan con sueños de paja.

Días de pesimismo

Posted in inconformismo, monotonía, pesimismo, preguntas, vida on noviembre 14, 2009 by Xavi

 

No es algo nuevo ni distinto,

tampoco pretendo que lo sea,

pero nos ha invadido el pesimismo,

la alienación de las ideas.

 

Estoy harto ya de sucumbir

al ritmo del reloj,

de esperar siempre el fin,

de soñar con la rebelión.

 

Tal vez sea algo arriesgado

y precipitado,

juntarnos para destruir

esta absurda epidemia

que nos gobierna.

Pero vale la pena intentar

salir de este mundo tan igual.

 

Fatal, no hay nada más fatal

que un día como otro, igual.

Tardes repetidas que se perderán

en caminos q no tiene ni principio ni final.

 

Es difícil gobernar tu vida

en este caos de perfección,

desplegar tus fantasías

e invocar al descontrol.

 

Estamos solos entre tanta gente

empujados a no hacer nada diferente,

cansados de tanta apariencia.

Hoy quiero cruzar la línea de la indiferencia.

 

No dejes que sea un sueño nada más,

un día como otro, Igual.

No dejes abrir otra ventana

donde sólo estés tú y sólo haya nada.

 

 

 

 

 

 

 

 

Dar el paso.

Posted in - Relatos -, desamor, inconformismo, monotonía, pesimismo on mayo 24, 2009 by Xavi

A Pedro no le gusta lo que está viendo. En la tele están dando una serie B americana, la trama se centra básicamente en la búsqueda incansable de una madre por encontrar a su hijo secuestrado. Al argumento insulso y repetitivo se unen las sobreactuaciones de los actores, que se les ve llegar de lejos, en definitiva, un profundo somnífero. Alicia, su mujer, permanece absorta frente al televisor. Los domingos después de la comida familiar se hunde en el sofá y encadena pastelón tras pastelón. Pedro no logra entender como Alicia prefiere semejantes bodrios antes de leer un libro, una buena conversación o un paseo por la Rambla. Pero desde hace ya unos años, su mujer se aferra a una inflexible rutina, nunca improvisa, ni siquiera muestra interés cuando él propone algún plan alternativo los fines de semana, cariño mejor otro día hoy estoy cansada, suele decir. Me ahogo, piensa, me ahoga estar en casa, saber que cuando llega el viernes me espera siempre lo mismo, me ahoga permanecer inmóvil viendo como me conformo con eso, me ahoga su presencia. Pero Pedro nunca hace nada, simplemente mantiene el pulso en su lucha interior, y cuando le invade el pesimismo, o siente unas ganas irremediables de gritar siempre pierde la batalla.

 

La hora que va de las 16 a las 17 se hace eterna. Decide coger un libro que tenía abandonado, piensa que así acallar esa voz interior que le atosiga. Pero a cada frase le acompaña una pausa, se despista y mantener la concentración parece una quimera. Entonces se levanta y cruza el pasillo hacia la sala del ordenador. Ni me ha mirado, me muero delante suyo y ni se inmuta. El ordenador no le falla, tiene esa capacidad de atontarlo, de anestesiar cualquier estado alterado en el que se encuentre y dejarlo adormecido, un falso estado de paz. Y así pasan dos horas como si fueran dos minutos, hasta que el plácido silencio se rompe por la voz quejosa de su mujer. La música alta y la distancia que los separa hace imposible la comunicación, por eso Pedro se acerca de mala gana al comedor al ver que ella no se mueve. Ella le oye llegar y sin dejar de observar la televisión le dice, ¿Te parece normal poner la música tan alta? No vives solo en este edifico. Quizás el comentario no sea excesivo, pero Pedro ya un aguanta más, tiene ganas de vomitar todo lo que siente. Sus ojos suelen reflejar desilusión, rabia, pesimismo, pero nunca habían reflejado hasta ese momento valentía. Ahora sí, ahora se dirige hacia su mujer, seguro de decirle lo que piensa. Suena el timbre, son sus padres que vienen a tomar el café. Pedro, quieres hacer el favor de bajar el volumen, y abre que serán tus padres, hijo no se qué te pasa pero estas atontado. Y Pedro baja el volumen, y abre a la puerta para saludar a sus padres e invitarles con una sonrisa a pasar dentro. La sangre que hace unos segundos le hervía ahora duerme, su cuerpo no lo nota, está acostumbrado a esos cambios bruscos. Almudena su madre, le pregunta por su hija pequeña, pero Pedro solo piensa en una cosa, en dar el paso.

Tus palabras

Posted in desamor, melancolía, pesimismo on mayo 7, 2009 by Xavi

 

Tus palabras no dicen nada,

solo ocupan espacios muertos.

Mi habitación guarda algunas

temblorosas, ávidas de anhelos.

 

He olvidado mi palabra favorita,

aquella que llenaba tu boca.

Tal vez nunca fuera hermosa,

pero sonaba como si lo fuera.

 

Tus palabras no dicen nada,

son todas el silencio.

Ya no puedo nombrarlas,

tampoco tu cuerpo.

 

Antes fueron continentes,

superficies donde habitar.

Ahora solo son islas desiertas

inundadas por oscuridad.

 

Antes tú guiabas mis pasos,

fingía sentirme completo.

Ahora otros labios pequeños laten,

el tiempo se mide con ellos.

 

Tus palabras no dicen nada,

ya no esconden secretos,

enmudecen hasta evaporarse

en algún fría noche de invierno.

Inevitable

Posted in muerte, pesimismo on abril 21, 2009 by Xavi

La vida no tiene sentido

más allá de la muerte.

Pensar lo contrario

es ahogarse en el tiempo.

 

Todo se oscurece

como lo hace el amor.

Acaba perdiéndose

para siempre en el olvido.

 

Pronto verán tus ojos

la única verdad.

La que brilla en el dolor

de la herida mortal.

 

No hay consuelo,

sólo fatalidad.

No hay sueños,

sólo realidad.

 

El mundo se reinventa

en universos materiales,

cambia de forma,

de dudas existenciales.

 

El mundo te engaña,

te embalsa con arte.

El  mundo te atrapa,

y es inevitable.

 

Pero pronto verán tus ojos

la única verdad.

La que brilla en el dolor

de la herida mortal.

 

No hay consuelo,

sólo fatalidad.

No hay sueños,

sólo realidad.