Archive for the soledad Category

¿Te acuerdas?

Posted in muerte, pasado, recuerdos, soledad on febrero 3, 2014 by Xavi

 

Puede que ya esté muerto

y que tú ya te hayas adelantado.

Lo digo porque las fisuras de tu boca

acrecientan las mentiras poco a poco;

lo digo porque ya no follas igual,

en realidad, nunca follaste igual

que la primera vez.

Pero no te culpo.

 

¿Te acuerdas?

 

Bueno, yo guardo algunos pliegues

y salivas conmigo. Ahora que muero

se hacen más vivos, menos díscolos.

Recuerdo tu mano escondida en mis piernas;

la mía sin sangre bajo tu culo grande y sexual.

 

¿Te acuerdas?

 

Lo del silencio es una excusa tan dulce

que casi he olvidado lo que te odio.

Casi. No sé si sabríamos decirnos nada

después de tanto dicho entre tinieblas

y luces bajas, y altos contrastes de la noche,

y besos de memoria repetidos, y lenguajes

secretos que huelen a coño y a polla,

y mi aliento que tanto desprecias por la mañana

cuando me besas con aires de abandono.

 

Yo no estoy seguro de nada

si en realidad algo de esto existió.

He aprendido a decirme la verdad así:

diciéndola.

 

 

Tan lentamente

Posted in amor, dolor, recuerdos, soledad on diciembre 22, 2012 by Xavi

 

Como duele el recuerdo hundido

de nuestros cuerpos de barro

dormidos en la intemperie azul.

 

Las gotas negras

de un abandonado infinito.

 

Te amaba sonámbulo

en carreteras heladas

que recorrían sonidos

de un verso libre.

 

Te amaba cuando tan lentamente

te esparcías en el horizonte derramado.

 

Son así las horas viudas de tu cuerpo.

 

Son así las cenizas del herido.

 

 

Dinamita suspendida.

Posted in soledad, tragedia, vida on octubre 15, 2011 by Xavi

 

En esas noches largas,

de cárcel e interrogatorio,

en esas noches duras,

que atacan y arrinconan

por detrás y a quemarropa,

pareces haberte marchado con el frio.

 

Y sin embargo,

todas las mañanas sostienes

tu sonrisa y el porvenir.

 

Dinamita suspendida,

eso pareces.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Abismo

Posted in desamor, soledad, vida, voluntad on julio 25, 2011 by Xavi

I

 

Todo aquello que creíste olvidar,

todo lo que se extinguió una vez

cuando empezó todo,

todas las secretas amenazas que

enterraste muerto de miedo,

crujen ahora, laten ahora,    

asfixiando las pocas gotas

de luz azul que mojan

tu abatido mundo.

 

 

II

 

Quieres decirle a alguien,

sacudir violentamente tus

odios a alguien,

quieres un ser capaz de

descubrirte,

de vaciar tu mente sin miedo

a un gesto frio,

vaciar tu moral tan fiel

como enemiga.

 

Quieres ver algo poderoso,

como son las pequeñas cosas

inapreciables, rodear unos ojos

con tu mente limpia,

declararles tu amor excesivo,

rápido y casi milagroso,

quieres escuchar un Sí rotundo,

no quieres escuchar que la vida

es complicada y que todo es demasiado

precipitado ahora.

 

Quieres liderar tu vida,

la vida que no se esconde,

hablar, hablar lo necesario

para que el silencio descanse.

Quieres fotografiar tu memoria,

tus recuerdos borrosos,

determinar en esa quietud eterna

si resultas reconocible.

 

Quieres hacer lo posible,

lo necesario para abrir los ojos

cada mañana y

respirar un cielo simple,

que aleje tus demonios nocturnos

y traiga paz, una paz definitiva.

 

 


 

Presente, Equilibrio y Soledad.

Posted in desamor, preguntas, presente, soledad on noviembre 25, 2010 by Xavi

Tendría que llorar pero no lloro.

 

Lo impide el frio disfrazado de noche,

la misma noche que trae cosas

que creíamos subterráneas.

 

Tendría que llorar pero no lloro.

 

Lo impide una espesa capa dura

que existe entre la piel y los fracasos.

 

 

Por el contrario,

sueño colinas vírgenes fundiéndose

en playas de arena negra,

siluetas y contornos que invaden

en su totalidad mi cuello.

 

 

El Presente es una continua erosión

de un espejo.

 

 

Decidme si esto es al fin

el Equilibrio,

si han cesado las batallas,

si estoy vivo

y me llamo Soledad.

 

 

Otras vidas son posibles.

Posted in esperanza, soledad on octubre 4, 2010 by Xavi

 

 

 

Son esos pasos dispersos,

totalmente inadvertidos,

tan acostumbrados a olvidarse

en el polvo del cemento,

los que adquieren cierto parecido

con la infancia y esos días

que vuelan tan fáciles.

 

Son también tus ojos de las 4 de la tarde

chocando a ciegas con el sol,

con el porvenir asimétrico

y la triste belleza de las hélices rotas

de un molino de viento,

los que me obligan a creer

que otras vidas son posibles.

 

 

 

 

Morir de lejos

Posted in muerte, soledad on abril 7, 2010 by Xavi

 

Hay quien atrapa el instante,

incluso derretido.

Y lo reduce todo a polvo,

a la expresión mínima.

 

Entregándose al vacio,

al cultivo de la ausencia.

Creyendo que asesina

la conjetura que engendra

todo, el dolor.    

 

Pero se equivoca.

 

Nadie concibe con exactitud

el desvanecimiento de los días.

Nadie dijo que con envejecer

bastara para morir de lejos.